Goldman Sachs y sus fondos de inversiones están hasta en la sopa. Literalmente. Desde hace poco sabemos que sus legiones de ejecutivos goldmanitas controlan a cara descubierta gobiernos, ministerios, bancos centrales y otras instituciones públicas en Europa y Estados Unidos. Pero con antifaz y en la sombra, ¿desde cuándo lo están haciendo?

Los encontramos en su salsa cuando hablamos de petróleo, vivienda o cría de puercos. No sería extraño que estén presentes en negocios tan suculentos como el armamentístico. En el Estado español, almorzamos con Goldman Sachs. Como ha denunciado el investigador Carles Soler, Goldman & Sachs es propietaria de una de las grandes multinacionales de la restauración colectiva (ISS Facility Services), que en el Estado español sirve 22 millones de comidas anuales.