La compañía sueca Epicenter ha iniciado la implantación de chips subcutáneos a sus trabajadores.
El el objetivo de probar la tecnología y desbancar a las tarjetas de identificación de sus sistema. Llevan un chip de identificación por radiofrecuencia del tamaño de un grano de arroz en la mano, colocado con una jeringuilla entre los dedos pulgar e índice, como ha explicado el reportero de BBC, Rory Cellan-Jones.
El chip implantado permite por el momento acceder al edificio, pero la empresa ha prometido otras acciones, como utilizar la fotocopiadora, abrir las puertas o pagar un café con solo mover la mano delante de un sensor.
La idea de la compañía sueca es que gran parte de sus 700 trabajadores se animen a implantarse el chip, una iniciativa en la que ha participado el Swedish Biohacking Group.
La idea de la compañía sueca es que gran parte de sus 700 trabajadores se animen a implantarse el chip, una iniciativa en la que ha participado el Swedish Biohacking Group.

