viernes, 15 de febrero de 2013

Drones espía y asesinatos selectivos, el Guantánamo de Obama.

Más de 4.000 muertes a las espaldas del presidente americano, adalid de la paz mundial.

Todo evoluciona y las guerras no son una excepción,  los avances en tecnología militar dejan paso a un nuevo estilo bélico en el cual ya no se manda “carne de cañón” a morir al frente, ahora las estrategias son mucho más sofisticadas y los Drones espía del premio Nobel Obama son su mejor exponente. 

Estos Drones comenzaron a ser usados masivamente por Estados Unidos para identificar y matar objetivos humanos tras el 11-S, previamente ya se habían realizado pruebas con este tipo de armamento, principalmente en el conflicto de los Balcanes.

El gobierno americano está llevando a cabo ésta guerra sucia principalmente en Afganistán, Irak, Somalia, Pakistán, Libia y Yemen. 

Esta estrategia para luchar contra el supuesto terrorismo internacional es una apuesta personal del presidente Obama que de la mano de su principal asesor en este tema John Brennan, -un veterano de la CIA que ha sido llamado el Zar de los Asesinos-  están llevando a cabo una serie de asesinatos selectivos en territorio extranjero fuera de toda legalidad vigente, un privilegio, suponemos, sólo al alcance de un premio Nobel de la paz.

Estos ataques con Drones como decimos supuestamente realizan asesinatos selectivos pero la realidad es bien distinta y parece ser que no son tan precisos y selectivos como nos quieren hacer creer.  Los “daños colaterales” y las víctimas inocentes por el terrorismo estadounidense se cuentan por miles y la opinión pública empieza a hacerse preguntas, incluso la ONU ha abierto una investigación, principalmente en aquellos ataques en los que hubo víctimas civiles, -dato que deja bien a las claras que las hubo, y muchas- aunque obviamente ésta investigación caerá en saco roto y acabará olvidada en cualquier cajón de la inoperante y cómplice de genocidio ONU. También el senado de EE.UU. está pidiendo a Obama que aclare este tema, haciendo especial hincapié en el método utilizado por el presidente para la selección de los ataques, cabe recordar que la justicia americana avala este tipo de tácticas, en un fallo de 75 páginas emitido por una juez federal establece que el Departamento de Justicia de EE.UU. no tiene la obligación legal de justificar las operaciones con Drones, un despropósito de tal magnitud que solo cabe el asombro y la perplejidad. Por lo tanto y según la justicia de aquel democrático país es legal que un soldado especialmente formado para ello delante una pantalla y joystick en mano pueda sembrar el terror y asesinar a inocentes en cualquier parte del mundo, como si de un videojuego se tratase, un videojuego mortal.

Algunos de estos ataques han causado decenas de muertes de civiles, incluidos mujeres y niños, como el que ocurrió en Yemen en diciembre de 2009 a Saleh Mohammed al-Anbouri. Las víctimas tuvieron que ser enterradas en fosas comunes porque sus cuerpos habían quedado despiezados e irreconocibles. Sólo en Pakistán, según informa SeumasMilne en The Guardian, los drones habrían matado a unas 3.000 personas en 363 ataques, de las cuales un tercio eran claramente civiles.

Pero la barbarie va mucho más allá, según informes como el estudio conjunto de la Stanford University y la NYU School of Law publicado en septiembre de 2012 "Living Under Drones. Death, Injury, and Trauma to Civilians From US Drone Practices in Pakistan" y "The Year of the Drone" de la New America Foundation la cifra total de asesinatos asciende entre 2004 y 2012 a 4.000 muertes de las cuales un 20%, es decir, 800 personas eran población civil, mayoritariamente mujeres y niños.  Pakistán es el país más atacado seguido de Yemen con un total de 930 muertos en 640 ataques, el tercer país en esta macabra lista es Somalia con entre 5 y 9 ataques y alrededor de un centenar de muertos. Todas estas personas han sido asesinadas sin tener la más mínima oportunidad de defender su inocencia ante un juzgado, se les tacha directamente de terroristas y se les elimina del mapa, se les da muerte clandestinamente mientras duermen junto a sus familias o cuando simplemente paseaban por la calle.  Las críticas a este programa de asesinatos “selectivos” también han sido expuestas por organizaciones de derechos humanos:
"Todo lo que rodea a los drones se maneja en un profundo secreto, no sabemos el marco de acción o las reglas de ataque. Además, a las víctimas no se les da la oportunidad de defenderse, son tachados de terroristas y se les da muerte", agrega Laura Pitter, de Human Rights Watch (HRW).

"Estados Unidos se arroga la autoridad de declarar secretamente enemigos del Estado y los asesina junto con civiles lejos de cualquier batalla reconocible", denuncia Nina Shamsi, de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU).
Este capricho del genocida nobel de la paz Obama vienen a costar unos 13 millones de dólares la unidad, respecto a la cantidad de Drones de los que disponen no hay cifras claras, diferentes fuentes hablan de entre 6.000 y 7.000 aviones, otras en cambio hablan de hasta 19.000, de los cuales una gran parte serían propiedad de la CIA, convirtiéndose así en una organización paramilitar más que en un servicio de inteligencia. Existen muchos tipos de Drones espía y no todos están preparados para la acción militar, destacan modelos como el MQ-1BPredator que se utiliza para tareas básicamente de reconocimiento del terreno aunque también disponen de capacidad de ataque, también destaca el mortífero MQ-9Reaper utilizado en exclusiva para localizar objetivos y matar.


Las guerras del futuro ya son una realidad y países como Reino Unido, Israel, Venezuela, Irán, Rusia o China no se quieren quedar atrás en esta carrera y ya se están haciendo con su propia flota de Drones espía para deleite de la industria armamentística, entra la cual encontramos una empresa española, Alpha Unmanned Systems.

Si bien al gobierno Bush se le recordará por las invasiones y expolio de Irak y Afganistán, las mentiras sobre el 11-S, la falacia de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein o por crear la mayor cárcel clandestina que conoce el mundo moderno en Guantánamo, la cual por cierto el actual presidente prometió que cerraría y que sigue a pleno rendimiento con gente retenida ilegalmente y sin ser juzgada, a Barack Hussein Obama se le recordará por el genocidio llevado a cabo a través de los asesinatos selectivos. 

EE.UU. ya no librará sus guerras en los campos de batalla, los nuevos tiempos nos llevan hacia un tipo de conflicto en la que los robots tienen un papel fundamental. La ciberguerra, los virus informáticos, los drones, la ingeniería social y el terrorismo económico son algunas de las nuevas armas del Siglo XXI.

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