lunes, 5 de marzo de 2012

El Asteroide 2011 AG5, la nueva amenaza cósmica.

© NASA
Órbita del asteroide 2011 AG5
Últimamente no paramos quietos ni un momento. Y eso que todo parecía haberse tranquilizado sin la amenaza de Apophis, tras dejar atrás el peligro del Cometa Elenin y después de observar el paso cercano del asteroide 2005 YU55 hace tan solo un par de meses. Pues no, en esa gigantesca mesa de billar que es el Universo, las bolas se mueven constantemente y en los últimos años parece que nos atraen más las posibles colisiones que aprender las reglas del juego. Éste es el caso de la nueva amenaza desde el espacio: el asteroide 2011 AG5, un objeto de reciente descubrimiento que se observó por primera vez en enero del año pasado y que en su viaje cósmico pasará cerca de nosotros en el año 2040.

Sin embargo, antes de echarnos las manos a la cabeza y lanzar titulares tan sensacionalistas como los que están apareciendo en algunos medios de comunicación, lo más prudente es que analicemos con algo más de detalle la distancia a la que pasará el asteroide y las verdaderas posibilidades de impacto con la Tierra. 


El nuevo asteroide mide unos 140 metros y tendrá 5 acercamientos a nuestro planeta entre los años 2040 y 2047.

La noticia ha saltado a las portadas de los medios después de que hace una semana se reunieran en Viena expertos de Naciones Unidas e hicieran pública la lista actualizada de los objetos cercanos a la Tierra potencialmente peligrosos.

No obstante, y aunque en estos momentos el asteroide 2011 AG5 es el que encabeza esta lista, hay que añadir que tras observar su órbita el Comité lo ha catalogado con nivel 1 en la Escala de Turín (una escala de 0 a 10 según la peligrosidad y la probabilidad de impacto). Por tanto, se trata de un objeto de muy baja probabilidad de colisión.

Así pues, y aunque aún hay que hacer cálculos más precisos sobre su órbita exacta, lo cierto es que la probabilidad es de 1 entre 625.

Eso sí, dado el tiempo que resta para nuestro rendez vous con la gran piedra, podría significar una oportunidad única para ensayar las futuras tecnologías para desviar asteroides peligrosos. Desde este momento hasta dentro de 30 años tenemos tiempo suficiente para avanzar en ese camino y estar preparados para una posible colisión. Recordemos que el peligro existe, está ahí fuera y siempre es bueno contar con un programa de defensa en caso de que un objeto represente una amenaza real para nuestro planeta.

De vez en cuando, como decía Neil deGrasse Tyson, hay que recordar nuestro sitio en el Universo, dejar de mirar tanto hacia abajo y prepararse, conocer y aprender de lo que tenemos allí arriba.

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